La historia de la caleña que sacó puntaje perfecto en la prueba del Icfes

La historia de la caleña que sacó puntaje perfecto en la prueba del Icfes

Tras seis intentos, Marcela alcanzó lo que pocos obtienen: 500 puntos de un total de 500.

Tomado de: El Tiempo

La caleña Marcela Erazo es un ejemplo de perseverancia y salvar vidas es uno de sus propósitos.

Marcela, de 20 años, recuerda a su tío Raúl Solarte, quien siempre la apoyó desde muy niña, cuando obtenía las mejores calificaciones, estudiando en el colegio Santa Mariana de Jesús.

Pero su tío falleció a los 72 años, en diciembre del año pasado por causa del enemigo silencioso en que se convirtió el coronavirus en todo el mundo.

La enfermedad le arrebató a otros cuatro familiares. Marcela también quiere encontrar alivio y posibilidades ante el cáncer, un mal que también tocó a algunos de los suyos.

Por ello quiere ser la mejor médica del país y su perseverancia la puede llevar a cumplir a su sueño, como el que tuvo de empeñarse en alcanzar uno de los mejores Icfes jamás logrados en los últimos años, no solo en el Valle del Cauca, sino en Colombia.
Marcela alcanzó lo que pocos han logrado: sacó 500 puntos de 500 como el tope máximo en la prueba del EstadoIcfes.

Es un resultado perfecto que consiguió con dedicación y preparación. Su historia comienza desde que se graduó del colegio y entró a la Universidad del Valle para estudiar fisioterapia.

Sin embargo, la joven caleña sentía, como ella misma lo cuenta, que algo faltaba. Por supuesto que desde muy pequeña se inclinó por áreas de la salud y por eso, después de graduarse en 2018 como bachiller exploró opciones.

Empezó la carrera de fisioterapia, pero Marcela seguía pensando en que su vocación era otra, aunque dentro del mismo campo de la salud. De hecho, quiere seguir los pasos de su tía Liliana Erazo, quien es médica.

Por eso, estudiando los primeros semestres de fisioterapia presentó, de nuevo, la prueba del Icfes.

Pese a que obtuvo un puntaje alto no la satisfizo. Quería superar los 450.
En ese entonces, ya estaba por empezar quinto semestre, obteniendo los promedios más altos con 4,5.

Así que siguió preparándose para lograr el puntaje deseado que le permita a entrar a medicina. Presentó la prueba tres veces más, pensando en ingresar a una universidad pública, debido a los elevados costos que a sus padres les queda difícil cubrir.

“Hubo muchos altibajos, pero seguí luchando”, dice Marcela.

Este año se preparó con un preIcfes de Sistemas Educativos Personalizados (SEP). Ya había presentado la quinta prueba y la sexta la hizo en septiembre de este año.

Fue el 20 de noviembre pasado que llegaron los resultados. Eran perfectos, más de lo deseado.

Le dio la noticia a su mamá, Beatriz Medina, por teléfono y no cabía de la emoción. “¡Lo logré!”, decía.

Doña Beatriz lloraba por la felicidad de la mayor de sus dos hijos. La celebración fue con pizza con la mamá, el padre de Marcela, Diego Erazo, y con el hermano, Samuel, de 15 años.

“Todos estamos felices por Marcela. Le decía insista, no desfallezca, para adelante, tú puedes”, cuenta la mamá que está orgullosa por este nuevo peldaño de su hija, quien ahora se prepara para ser aceptada en la Universidad Nacional con la carrera soñada.

De acuerdo con el Icfes y el Ministerio de Educación, los mejores puntajes en el país de cada año han oscilado entre 450 y 494.

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