‘El Sena hará un vuelco a la economía campesina’: Jorge Eduardo Londoño

‘El Sena hará un vuelco a la economía campesina’: Jorge Eduardo Londoño



Luego de haber sido senador dos veces, gobernador de Boyacá y ministro de Justicia,
Jorge Eduardo Londoño
es ahora el director del
Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena).

A su cargo queda una de las entidades más importantes del país, que hoy cuenta con unos siete millones de aprendices en sus más de 500 programas de formación técnica, tecnológica y diferentes cursos. Una labor de por sí nada sencilla, pero que se torna aún más compleja si se tiene en cuenta el plan del nuevo gobierno, que es
fortalecer la economía rural, donde el Sena tendría un papel vital en materia de formación y el emprendimiento rural.

En diálogo con EL TIEMPO, Londoño explicó los retos a los que se enfrenta la entidad en materia económica y destacó que espera en estos cuatro años triplicar la cobertura de la institución.
Esta es una entidad con una larga historia de consolidación de un portafolio de servicios que van más allá de solo la formación. No es para menos que esta sea considerada tal vez la institución que más quieren los colombianos. En una reciente encuesta se mostró que la población tiene más entronizada la marca del Sena que la del ChocoRamo. La institución hoy cuenta con 33 regionales y más de 120 sedes, con más de 500 programas, alrededor de siete millones de aprendices, con un gran éxito. El año pasado, un millón de estudiantes del Sena accedieron a puestos de trabajo, es decir, es una entidad bastante exitosa.
Es claro que se debe trabajar por profundizar algunos temas. Si bien es cierto que existen programas de formación, tecnología y emprendimiento, no es menos cierto que hay que consolidarlos, ponerlos en la agenda como temas prioritarios.
Me refiero a programas como Sena Emprende Rural.

Una de las prioridades que se nos encomendaron fue la de potencializar la economía campesina, de la que hoy dependen 1,6 millones de familias, dueños de pequeños predios, que producen más del 70 por ciento de lo que consumimos los colombianos y que genera alrededor de 3,2 millones de empleos. No hay otro renglón de la economía que genere más empleo en el país.

Sin embargo, esta población ha sido olvidada, no tiene acceso al crédito, los insumos son muy costosos, y no tienen un sistema de mercadeo y promoción de sus productos. Ese vuelco del Sena a la economía campesina tiene que ver con trabajar en proteger y promover este sector.

Pero también hay otras prioridades, como fortalecer y aumentar la capacitación en turismo, generar la mano de obra para todo el proceso de transición a energías alternativas y
potencializar el Fondo Emprender
, que ha tenido mucho éxito, pero la idea es que llegue ahora a la ruralidad.
Claramente debemos fortalecer la capacitación de más técnicos y tecnólogos en lo que tiene que ver con las prácticas agropecuarias. Pero hay dos elementos que consideramos fundamentales en esta gestión. El primero es el emprendimiento rural, y segundo, la asociatividad campesina.
La entidad tiene la capacidad y experiencia. Solo hay siete municipios del país en los que el Sena no tiene presencia, en el resto ya estamos. Hay infraestructura para llegar a todo el país. Pero, claramente, para lograr estos planes se necesitan más recursos.

Ya presentamos al Congreso la solicitud. Necesitamos que el presupuesto de 2023 se nos incremente en
320.000 millones de pesos. Esto es pasar de 4,3 a 4,6 billones de pesos. Esto para invertir en el Fondo Emprender y más capacitación e instructores, que van a ser necesarios.

Lo que pasa actualmente es que el número de personas con que se inicia un programa de formación es en promedio de 25 aprendices. En población rural esto no va a suceder. Seguramente debamos abrir cursos con cuatro o seis personas, y eso requiere más personal, instructores. A esto hay que sumar las inversiones necesarias en infraestructura locativa y tecnológica.
No hay un déficit fiscal. Hay un presupuesto estable. Pero esto no quiere decir que no falten recursos. Esta es una institución tan grande que siempre se necesitarán mayores recursos para implementar o extender ciertos programas. Por eso pedimos esos recursos, que llegarían del Presupuesto General de la Nación y del recaudado por la reforma tributaria.
Aún no tenemos estructurada esta meta, pero nuestra ambición es que el Sena pueda, por lo menos, triplicar su cobertura. De 300 o 500 personas que se presentan a un programa de formación, muchas veces solo acceden 20 o 30. Esto muestra que la gente quiere acceder a estos programas y que debemos aumentar nuestra capacidad.

Pienso que no. El porcentaje de las personas que se presentan al Sena es muy grande. Además, hemos visto que gran parte de la población prefiere acceder a carreras cortas que les permitan vincularse al mercado laboral en menos tiempo, hay personas que constantemente actualizan en esta institución sus habilidades, e incluso hay profesionales que amplían sus conocimientos en el Sena.
Esto ya no lo contempla el Gobierno, entre otras razones porque en conversaciones con los sindicatos y líderes de la institución quedó claro que la formación del Sena es para el trabajo, y no sería estratégico formar parte del Mineducación.

MATEO CHACÓN ORDUZ

Redacción Educación
 



Tomado de el Tiempo.com

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