El plan a largo plazo para reemplazar la bienestarina

El plan a largo plazo para reemplazar la bienestarina



“Cuando el ICBF entrega bienestarina está cometiendo un grave error,
porque la bienestarina son productos importados al por mayor y la reparten a los niños, eso donde no se la roban. Se tiene que lograr que el territorio produzca la comida suficiente y no importarla. La bienestarina debe costarnos un ojo de la cara”.

Con estas palabras, el presidente
Gustavo Petro
señaló lo que se ha interpretado como el fin de este icónico producto, que el mandatario catalogó como “importado y costoso”, el cual actualmente es parte de la alimentación de
2,5 millones de niños, niñas y adolescentes.
De esta forma, el mandatario dijo que la estrategia en la que se centrará el Gobierno será reemplazar este producto por un modelo basado en la alimentación incluida en las escuelas públicas
(una forma de extensión del Programa de Alimentación Escolar, PAE)
con énfasis en la primera infancia, en lo que catalogó como “una transición que durará varios años”, por lo que no se tiene fecha de cuándo cesará la distribución de la bienestarina.

Para lograr la transición es necesaria una reforma del Sistema General de Participaciones (las transferencias a los municipios), para atraer nuevos recursos al sector, un proyecto en el que ya adelanta conversaciones el Ministerio de Educación. Esto sumado a una política de seguridad alimentaria.

Cabe aclarar que la producción de bienestarina está asegurada hasta el 2027 luego de la adjudicación de un contrato por licitación pública en febrero de este año por
1,1 billones de pesos.

Con respecto a si es un producto importado, como sostuvo el Presidente, se debe señalar que en realidad este producto es fabricado en Colombia desde 1976 y hoy se elabora en dos plantas de procesamiento propias del ICBF ubicadas en los municipios de Sabanagrande (Atlántico) y Cartago (Valle del Cauca). Ambas son las responsables de surtir entre 2008 y 2022 un total de 374.711 toneladas de este suplemento.

Sin embargo, aunque el procesamiento y producción se hace con mano de obra colombiana, algunos de sus insumos sí son traídos del exterior. Entre ellos se encuentran la harina de trigo, fécula de maíz y la harina de soya. Hay otros ingredientes que se compran a nivel nacional como las leguminosas y la leche en polvo.

Ante esto, varias voces han reaccionado a las declaraciones del Presidente, como la exdirectora del ICBF
Lina Arbeláez
, quien señaló: “La bienestarina ha sido muy importante como complemento alimenticio al país, sobre todo en su lucha contra la desnutrición de los niños, pero también de las madres gestantes”.

Por su parte, el nutriólogo infantil Fernando Arroyave destacó: “La bienestarina es un alimento de alto valor nutricional, muy completo. Actualmente no hay un suplemento al mismo bajo costo que aporte esos micronutrientes necesarios para el desarrollo de los niños”.

Finalmente,
María Policarpa Jerez, una
madre de 78 años que ha alimentado a sus hijos, nietos y bisnietos con este producto, advirtió: “Les quitan la proteína más potente a los niños”.

MATEO CHACÓN ORDUZ



Tomado de el Tiempo.com

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