Bienestarina: ¿realmente es un producto importado?

Bienestarina: ¿realmente es un producto importado?



“Cuando el ICBF entrega Bienestarina está cometiendo un grave error, porque
la bienestarina es productos importados al por mayor y la reparten a los niños, eso donde no se la roban. Pues no, para que lograr que los niños estén nutridos lo que se tiene que lograr es que el territorio produzca la comida suficiente y no importarla y la bienestarina debe costarnos un ojo de la cara cuando el territorio debería dar esa alimentación”.

Con estas palabras, el presidente
Gustavo Petro
pidió al
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF)
no comprar más Bienestarina, al considerar que este era un producto “importado y costoso”.
También señaló que era necesario “pasar del concepto, muy neoliberal, de seguridad alimentaria, que se basa en importación de alimentos y grandes contratistas a la soberanía alimentaria del territorio donde vive la niñez”.

Ante este anuncio todavía no se tienen muchos detalles en cuanto a la forma en que será reemplazado este producto, aunque, según lo dicho por el mandatario, se espera que sea mediante el fortalecimiento de la industria agropecuaria en las regiones , un sistema de abastecimiento alimentario y las llamadas ollas comunitarias.

Pese a ello, lo dicho por Petro ha generado algunos interrogantes. Por ejemplo:
¿la Bienestarina es realmente un producto importado?

Para resolver esta pregunta, cabe aclarar que el mismo ICBF tiene amplia documentación respecto a cómo se elabora su producto insignia. De esta forma, es posible saber dónde se elabora.

En realidad, la Bienestarina es un suplemento alimenticio que es fabricado en Colombia desde 1976 y
hoy se elabora en dos plantas de procesamiento ubicadas en los municipios de Sabanagrande (Atlántico) y Cartago (Valle del Cauca).
Anteriormente también hubo una planta de procesamiento ubicada en el departamento de Boyacá, la cual ya no está en funcionamiento.
La planta de Cartago fue abierta en el año de 1986, mientras que la de Sabanagrande inició su producción en el año 1989. Ambas plantas son las responsables de surtir este alimento a todo el territorio nacional, habiendo entregado entre 2008 y 2022 374.711 toneladas del mismo, siendo, según el Dane, parte de la dieta del 30 por ciento de los 15 millones de niños, niñas y adolescentes de Colombia.

Pero entonces, ¿por qué dice Petro que es importada?


La razón es que, si bien el procesamiento y producción se hace con mano de obra colombiana,
algunos de sus insumos (no todos) sí son traídos del exterior. Entre ellos se encuentran algunos fundamentales para su elaboración, como la harina de trigo, fécula de maíz y la harina de soya.
Ambos son insumos que deben ser traídos de otros países dado que no existe la producción de estos en Colombia.

Hay, por el contrario, otros elementos que se compran a nivel nacional como la leguminosa y la leche.

Otro punto a tener en cuenta es que la Bienestarina no es considerado en el país como un programa contra el hambre, que reemplace los alimentos, sino un suplemento alimenticio que ayuda a la nutrición, al tener añadidos micronutrientes que, por un lado aportan a la dieta de los niños, y por el otro favorecen la absorción de los nutrientes de los alimentos, lo cual resulta muy beneficioso, en especial en casos donde la variedad de la dieta que consumen los menores de edad no aporta los valores nutricionales que estos necesitan para su correcto desarrollo.

De acuerdo con la exdirectora del ICBF,
Lina María Arbeláez, la producción de la Bienestarina no es tan costosa como estrategias y que, en ningún momento, pretende reemplazar la alimentación normal, sino ser un complemento.

MATEO CHACÓN ORDUZ



Tomado de el Tiempo.com

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